22/02/2019

DIVERSAS FACHADAS PARA CARPAS Y NAVES DESMONTABLES

Carpa modelo BIG

EN NUESTRAS NAVES DESMONTABLES SE PUEDEN INSTALAR UNA AMPLIA GAMA DE CERRAMIENTOS DE FACHADA PARA ADAPTARSE A CADA NECESIDAD.

Lo primero que hay que dejar bien claro es que la resistencia de la carpa no se ve afectada por el tipo de fachada que lleve. Es decir, que la resistencia que certifica es siempre la misma indistintamente de las fachadas.

La tipología original y más propia de las estructuras desmontables son las fachadas de compuestos textiles y plásticos. Son ligeras, económicas, fáciles de montar y desmontar, pudiendo ser opacas, translúcidas o transparentes. Los pilares y vigas llevan ranuras para pasar los extremos  reforzados de las lonas con facilidad, tanto en cubiertas como en fachadas, garantizando su estanqueidad al agua y viento y un óptimo tensado.

Pero hay casos en los que el uso de la nave desmontable exige de un cerramiento diferente.

Por ejemplo, para un salón de banquetes o un comedor de un restaurante, es habitual poner carpintería de aluminio con grandes paños de cristal correderos, ya que ofrecen un aspecto más cálido y confortable, junto a una gran transparencia y relación con el exterior. Aunque menos habitual, también podrían ser carpinterías de madera, PVC, acero inoxidable, hierro, etc.

En cambio, en una carpa industrial para almacenaje es habitual cerrar las fachadas con paneles de chapa grecada de acero galvanizado, ya que ofrecen un aspecto más robusto y seguro que un cerramiento textil y se integran mejor en un entorno industrial.

En este mismo sentido, si además se quiere dotar a la nave desmontable de mayor estanqueidad y aislamiento térmico y/o acústico, se pueden cerrar las fachadas con panel sándwich, un alma de material aislante forrada por ambas caras con plancha de acero galvanizado.

También disponemos de un sistema de fachadas, inspirado en el ya existente de los techos presurizados de nuestro modelo de nave desmontable H-Line, para almacenaje de altas prestaciones y resistencias. Se trata de un cerramiento de doble capa de lona y dos cámaras laterales que se inflan a presión con un compresor y se sellan herméticamente. Así se crea una cámara de aire que dota a la carpa de un gran aislamiento térmico sin renunciar a la flexibilidad del concepto desmontable.

En definitiva, pese a ser naves desmontables basadas en el montaje de elementos prefabricados muy específicos, no renuncian a gran parte de la oferta de tipologías de fachada que el mercado ofrece hoy en día, lo que las convierte en naves muy polivalentes y capaces de adaptarse a muy diferentes usos y situaciones.

Kiko Terrasa
Director Técnico